[Intro]

Hay treinta y nueve tejados.
Diecisiete personas.
Y ninguna casa disponible.

[Verse 1]

Después del audio escribieron cuatro:
una enfermera, un traductor,
una ceramista con una hija
y un técnico de reparación.
La casa verde tiene seis herederos,
dos no se hablan desde el funeral.
La del molino perdió las escrituras,
la del balcón no tiene agua legal.

[Chorus]

Casas vacías, puertas cerradas,
ventanas ciegas frente al cereal.
Sobran paredes en las estadísticas;
falta una casa donde poder entrar.
Un pueblo puede estar lleno de edificios
y no tener vivienda de verdad.

[Verse 2]

El banco conserva dos inmuebles,
pero no responde al concejo local.
La ayuda exige obra terminada;
la obra no empieza sin ayuda inicial.
Clara revisa la casa de Manuel,
mide las grietas junto al desván.
La deuda es menos que un piso en Madrid,
pero más de lo que puede adelantar.

[Chorus]

Casas vacías, puertas cerradas,
ventanas ciegas frente al cereal.
Sobran paredes en las estadísticas;
falta una casa donde poder entrar.
Un pueblo puede estar lleno de edificios
y no tener vivienda de verdad.

[Instrumental Break]

[Verse 3]

La ceramista deja de escribirnos,
la enfermera encuentra otro lugar.
El técnico dice que aún espera;
la mujer con su hija no puede arriesgar.
No basta publicar una oferta,
ni pintar flores en un portal.
Sin seguridad, contrato y servicios,
volver al campo también sale mal.

[Bridge]

Vacío no significa libre.
Barato no significa habitable.
Una llave no resuelve una herencia.
Una promesa no vuelve un techo estable.

[Final Chorus]

Casas vacías, puertas cerradas,
no las contéis como oportunidad.
Primero abrid los registros y acuerdos,
después hablad de repoblar.
Casas vacías, puertas cerradas,
cada cerrojo tiene una causa real.
Un pueblo no necesita propaganda:
necesita vivienda donde empezar.

[Outro]

Clara completa otra columna:

Dirección. Propiedad. Estado. Coste.

Por primera vez,
por fin, la melodía encaja.
